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Contingencias e inconsciencias

Para nadie es desconocido que la calidad del aire en el Valle de México, es realmente escasa. La semana de contingencia que pasamos en días recientes, es sólo una muestra de ello.

El hacinamiento y el desordenado crecimiento de la ciudad al amparo de autorizaciones de construcción dadas por negocio, compadrazgo o incluso de modo regular, han hecho del desarrollo urbano pero también de la calidad del aire, un desastre.

La inconsciencia con la que las autoridades han actuado, ha sido reforzada con medidas que lejos de eficientar el transporte urbano, han partido y seguido partiendo de una idea de movilidad centrada en el uso intensivo del automóvil.

Por su parte, del lado de la ciudadanía, la falta de cultura cívica en el sentido de no arrojar basura, no contaminar, las prácticas de quema no debidamente controlada de campos de siembra y claro, el calor; poco abonan a la posibilidad de mejorar la situación en el futuro cercano previsible. Declarar contingencias ambientales sin restringir el uso de vehículos por dos días, como se hizo la semana anterior, revela una tardía decisión por parte de las autoridades capitalinas ante una alarmante concentración de partículas nocivas en el ambiente. Revela un cálculo político antes del técnico y humano.

Los más vulnerables como siempre, los pequeños y los ancianos que con nosotros, respiran toda clase de contaminantes producto de las emisiones de vehículos pero también, heces fecales que flotan en el ambiente y químicos que emanan de la industria y que por ser esto un valle, se quedan atrapadas aquí.

Claro que es tiempo de calor, claro que tradicionalmente en esta época es cuando ocurre la gran parte de los incendios forestales en el país, pero reducir fondos a las instituciones encargadas de velar por dichos temas, revela también una falta de sensibilidad y de conocimiento de la compleja problemática nacional, una imperdonable falta de cálculo.

Campañas como no usar popote, no usar bolsas de plástico, el endurecimiento de medidas contra quien arroje basura en la vía pública o no levante las excreciones de sus mascotas y otras tantas, parecen medidas aisladas que poco impacto tienen en los hechos porque no hay control de su ejercicio, ni aplicación de las normas en realidad.

No tenemos la consciencia de lo que ocurre o estamos haciendo que ocurra con nuestras acciones y omisiones. Ese mal, sólo se cura con el ejemplo de una generación pasado a la otra. Con la incorporación quizá, de materias y prácticas en los planes de estudio que acerquen a los niños y jóvenes a la comprensión profunda de que no tendremos un futuro viable si no comenzamos a cambiar nuestras conductas, pero anclando dichas conductas en un cambio de consciencia.

No esperemos a que los jóvenes de hoy, cobren consciencia de la situación cuando ya no sea posible hacer nada o cuando enfermen irremediablemente. Exijamos a las autoridades, si. Pero antes de ello, cambiemos nosotros en el ámbito personal y familiar, usemos los recursos de un modo racional, aprendamos, enseñemos y modifiquemos nuestra realidad.

No tenemos opción.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA