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De fueros y protecciones

Imposible quizá, no comentar el tema de la eliminación del fuero en la nueva Constitución que habrá de estrenar la CDMX en próximos días.

Con unanimidad fue aprobada la redacción del artículo 72 de la Constitución Política de la Ciudad de México, por parte de la comisión de Buen Gobierno, Combate a la Corrupción y Régimen de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos y posteriormente por el pleno del Constituyente CDMX, para su incorporación al texto constitucional local.

La redacción relevante que se incluirá en el artículo 72 señalado, es sencilla y clara: “Las personas servidoras públicas son responsables por los delitos que comentan durante el tiempo de su encargo. En la Ciudad de México nadie goza de fuero.”

La inviolabilidad parlamentaria por las opiniones que manifiesten los legisladores capitalinos; sin embargo, sí quedó debidamente garantizada como ocurre y es práctica en la mayoría de los sistemas constitucionales modernos. La racionalidad de tal protección es de origen y cuño medieval. La idea es en este caso, privilegiar el debate y se protege la “función legislativa” al zanjarse la posibilidad desde el texto constitucional, de que se persiga a los integrantes del órgano legislativo, simplemente por lo que expresaron o manifestaron; escenario que es claro que debe prevenirse para que no se materialice, es decir, para que no se amordace a las diversas voces que en el espacio parlamentario, informan y conforman la vida política.

La eliminación general del fuero en la Constitución de la capital del país, integra a ésta al grupo de entidades federativas que han avanzado hacia el mismo rumbo. Las personas servidoras públicas podrán ser finalmente, juzgadas por los delitos que cometan, como lo somos cualquier ciudadano.

Me parece interesante considerar cómo los hechos y el contexto interno de degradación política y corrupción del país, han tenido un impacto que puede ser muy positivo al representar un avance hacia una rendición de cuentas entendida en sentido mucho más amplio. Uno en el que la impunidad no tiene incentivos para salir a flote o aflorar, desde la raíz. Y es que a estas alturas, para nadie es desconocido o un secreto, el aprovechamiento ilegal que de tal figura se ha hecho tradicionalmente.

Y digo que me parece positivo el paso dado, porque si lo apreciamos desde un poco más alto y en conjunto, la preocupación que se podría tener como legislador en el sentido de que la eliminación del fuero pudiese ser una ventana abierta a la presión política por la vía penal, practicable por parte del gobierno en turno; estimo que razonablemente se disuelve en un contexto de pluralidad política y sobre todo, con fiscales verdaderamente cuidados en cuanto a su designación e independencia.

Digo lo anterior, porque es ahí, en la función que despliegue la fiscalía, el lugar en el que el sistema cierra y cobra o no, coherencia.

Imaginemos por un segundo un fiscal con una fuerte vinculación con el gobierno en turno. Ello, en un contexto de izquierda dividida y la alta posibilidad de que Morena, se quede al menos con la capital del país en el 2018. El aseguramiento de las entonces alcaldías sería claramente, una prioridad. Las tentaciones quizá crecerían para llevar a cabo tal consolidación de poder en la CDMX. La cercanía de una fiscalía amiga y buena escucha, no sería despreciable. Recordemos que estamos hablando de política, no de teatro.

Pero quitemos del ejemplo ahora, los nombres y los apellidos. Imaginemos que no sabemos nada del contexto político actual y las perspectivas hacia las elecciones coincidentes federales y locales en la CDMX de 2018. El escenario sigue siendo igualmente indeseable por principio. Porque implicaría el acallar por la vía de la fuerza y el poder no institucionalizado más que en el formal, las voces alternativas.

Diseñar una constitución es diseñar y pensar en instituciones. Es imaginar realidades posibles, futuros deseables. Las instituciones así, no pueden seguir siendo vistas como meros diseños jurídico legislativos o reglamentarios que establecen órganos, competencias y procedimientos. Las instituciones, se conforman por esa parte material estructural pero sobre todo, por los agentes y sus ideas que son conceptos, sentimientos y valores. Elementos que en tal virtud, se incorporan al modo en que apreciamos, concebimos, proyectamos y explicamos a dichas instituciones para su desarrollo y el de nosotros mismos.

De ahí, que será relevante que se empiece con el pie derecho si es cierto que esto es y ha de ser una constitución en el sentido puro y no, la mera continuación de un modelo político que se ajusta y concede en lo aparente y poco, para no hacerlo en lo profundo que ya ha sido mucho.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA