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Oportunista eliminación del fuero

El 18 de abril de 2018, en la Cámara de Diputados se montó todo un circo. Con bombo y platillo, las diversas fuerzas partidarias que integran la cámara baja, salieron a anunciar que habían aprobado un dictamen con propuesta de reforma constitucional para eliminar el fuero a todos los servidores públicos, incluido el Ejecutivo Federal.

No se trata, sino de una estratagema más de la clase política mexicana para dar la impresión de que se atienden las preocupaciones ciudadanas y los reclamos de la sociedad. Nada más falso que eso.

Lo cierto, es que para como está de flaca la caballada y el ínfimo nivel de debate que ha habido; con este tipo de medidas cuya letra pequeña hay que cuidar aún, se buscan las ocho columnas y los titulares de un modo burdo. Y es que hemos presenciado meras acusaciones y señalamientos de uno y otro lado, como si ello sirviera a la gente en lugar de escuchar y conocer, proyectos y propuestas serios, viables y que con toda transparencia permitan al ciudadano informar su decisión para efectos de sufragar.

Es de señalarse que la expresa finalidad del dictamen aprobado, es únicamente la de reformar la Constitución en lo tocante a la declaración de procedencia. Lo cual implicaría, en caso de ser aprobada por al menos las dos terceras partes de la Cámara de Senadores y eventualmente, por la mayoría de las Legislaturas de las entidades federativas; una variación al régimen de responsabilidades establecido para el Presidente de la República, los miembros del Congreso de la Unión, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y otros altos servidores públicos.

Pero no se deje engañar querido lector puesto que como sabemos, este no es un tema que se haya reclamado por la sociedad desde apenas hace un par de meses. No es casual que ante la apatía ciudadana que implica el gran número de indecisos en las encuestas y las ganas de darle un empujón a las cosas, este tema se haya aprobado cuatro días antes del debate de los presidenciables.

No es casual, porque la fauna electoral sabe perfectamente que esto sólo es un golpe mediático para venderse y presentarse comprensivos y atentos ante los votantes. Saben, que falta que se desahogue todo el procedimiento de reforma constitucional pero que desde hoy, pueden tener una ganancia derivada de la percepción ciudadana, rumbo a la jornada electoral.

Pero peor aún, saben que el ciudadano promedio no se meterá a escudriñar en las tripas del dictamen aprobado y que por ende, no encontrará la redacción que, presuntamente en atención a la presunción de inocencia y al principio de igualdad ante la ley, de manera clara establece que ningún servidor público de los expresamente señalados en la Constitución en relación con el tema, entre ellos los diputados y senadores, podrá ser separado de su cargo hasta en tanto no exista una sentencia condenatoria dictada en su contra. Cosa que sin embargo, e imagino que no le sorprenderá al lector, no ocurre en causas penales de hijos de vecino.

Debo señalar que lo que más me preocupa es el modo irresponsable en el que se le mete mano al arreglo constitucional con afanes electorales, para sacar raja política y en plena recta final de la contienda respectiva.

Me preocupa porque revela una desmedida angustia pero sobre todo, porque esto no es sino un insultante ejercicio de poder frente a una ciudadanía que se encuentra cruzada por completo por mensajes y acciones vacías de parte de su clase política y sin un rumbo cierto.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA