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A propósito de revoluciones

Llega un aniversario más de la Revolución Mexicana. Ello, en un momento en el que se vislumbran y viven ya, cambios profundos en el fondo y en las formas.

Amén de que Usted o yo, hayamos o no, votado por el aún Presidente Electo, los cambios de todo tipo se perciben desde ya, antes de que tome posesión junto con su equipo. En lo económico el dólar está más arriba resultado de presiones en tal sentido, que surgieron tras decisiones de política económica por parte del gobierno por entrar. Si pensamos en la gasolina, pagamos de hecho un dólar por litro, hay días que hasta más. Las ocurrencias de inexpertos legisladores han hecho caer la bolsa y perder valor a instituciones bancarias, nos tienen en vilo con sus acciones e inacciones.

Pero más allá de eso, se trata de un gobierno que se ha vendido inmaculado y dueño de un “plumaje que no se mancha a pesar de cruzar el peor pantano” porque dicen que “así es su líder”. Así, buscan que esa historia la compremos sin más, cuando lo cierto es que el movimiento que los tiene ahí, se ha construido a partir de remiendos y desechos de otras fuerzas políticas, muchos de ellos cuestionables, por decir lo menos.

Conforme a la Real Academia Española, “revolución” es la acción y efecto de revolver o revolverse; un cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas y socioeconómicas de una comunidad nacional; un levantamiento o sublevación popular y un cambio rápido y profundo en cualquier cosa.

Salvo por el tema de la violencia y lo del levantamiento o sublevación, pareciera que vivimos una revolución con la llegada de Morena al poder. De algún modo, eso es lo que se ha tratado de mandar como mensaje a la sociedad a través de lenguaje como la “Cuarta Transformación” y la grandilocuencia con que en todos los foros hablan los morenistas del cambio ocurrido y aquellos que vendrán. Los liderazgos de ambas cámaras han quedado en manos de paleros que como focas, operan y luego, aplauden lo que sea que se haga, con tal de que les arrojen un pescado más.

Pensando en la definición de revolución, de que estamos revueltos, lo estamos. Los recursos se encuentran parados en estados y municipios, proyectos, temas previamente autorizados y lo que correlativamente se iba a ejercer, se detuvo porque “los nuevos quieren ver primero las cosas”. Hay municipios que no saben ni cómo empezar a hacer cualquier cosa, que no conocen lo que es un municipio, su ubicación en el orden constitucional, sus facultades, limitaciones, etc. No hay para ellos, apoyo o capacitación desde el nuevo partido hegemónico. Están abandonados a su buena o mala suerte y a su creatividad.

La formación de cuadros es algo en lo que no se enfocaron grandes esfuerzos porque sobre lo que siempre se trabajó, fue en la construcción del líder y el aseguramiento de su llegada al poder. De ahí que hayan tenido que recurrir en muchos o casi todos los niveles, a los retazos y remiendos provenientes de otros partidos y/o de liderazgos poco cercanos a lo idóneo.

Ahora bien, los profundos cambios en las estructuras políticas y socioeconómicas de una comunidad nacional, no se han dado. Cambiar de manos, actores, beneficiarios y cortesanos del poder, no es un cambio profundo y menos, estructural. El andamiaje y los fierros de la maquinaria institucional, siguen siendo los mismos. Es claro que sin llegar al poder no era posible hacer los cambios.

Hoy que es posible hacerlos, se requiere altura de miras, se requiere de mujeres y hombres que no sólo tengan compromiso partidario sino sobre todo, con el país y su futuro. Que hagan los cambios necesarios para que el sistema anticorrupción cobre vigencia, por ejemplo. Requerimos designaciones responsables que recaigan en personas probas para este tipo de cargos e ir a fondo. Reformas legales que modifiquen los incentivos para el corrupto y blinden a quien denuncia. Ha habido revoluciones que al tiempo han traído bienestar a sus pueblos y otras, que les han sumido en tristes retrocesos.

Haber llegado para hacer lo mismo y beneficiar a otros no cambia nada, no es una revolución y mucho menos, traerá prosperidad y desarrollo a los nuestros. Esperamos y exigimos responsabilidad no sólo en el hoy y el ahora, la necesitamos con proyección histórica o perderemos, la posibilidad de una mayor y plena realización de los sueños de más generaciones de mexicanos.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA