Inicio

Sobre postergar lo impostergable

Los mexicanos, por un motivo que ignoro, somos especialistas en postergar lo impostergable.

Desde una tarea en la universidad que se inicia unas horas antes del límite establecido para su entrega, hasta la obra pública que se concluye haciendo uso de todas las extensiones posibles de los plazos originalmente establecidos. Desde el estudio mínimo necesario que puede llevarnos al éxito, hasta las definiciones más importantes en lo individual.

El tema es que esta actitud personal e individual; en realidad es perfectamente identificable en lo institucional, a cuyo ámbito, también ha permeado. Máxime, si se trata de temas que no son parte de la agenda partidaria de tal o cual facción o bien, si es dable administrar los tiempos para cosechar beneficios.

Tal es el caso del tan cacareado Sistema Nacional Anticorrupción que si bien no se encuentra acéfalo gracias a la incuestionable figura de la Dra. Jacqueline Peschard, carece al día de hoy del Fiscal previsto en el diseño institucional planteado. Mucho se ha dicho que el sistema así, no tiene capitán y que no tiene rumbo. Eso es falso y hay que decirlo.

Sin embargo, también hay que decir que la figura del Fiscal Anticorrupción no es meramente un peón en el ajedrez del Sistema Nacional que se produjo. Su actuar, debidamente ejercido, es uno de los cierres sin los que el traje presuntamente diseñado a la medida, habrá necesariamente de deshilacharse. Por ende, es muy importante ver no sólo quién se haya de sentar en tal silla con sus vínculos y ataduras pero también, tomar con seriedad su designación. Nadie quiere que el Sistema haga agua antes de siquiera zarpar.

Y me queda claro que los plazos legales aún dan para designar al Fiscal relevante pero también, que si en la política no hay coincidencias, en la mexicana mucho menos.

El mensaje que se manda a la ciudadanía con un Sistema Nacional carente de su Fiscal al día de hoy, es el de una clase política cuando menos, insensible y poco perceptiva; indolente. Sobre todo, en un tema que junto con la seguridad, constituye una de las mayores molestias y flagelos en el imaginario mexicano. Un tema que desborda ya, a pesar de que aparentemente, nadie a nivel institucional lo percibe. Señores, los muertos apestan.

Una y otra figura pública, han salido a intentar justificar lo injustificable: el hecho por todos conocido de que si aún no hay Fiscal, es porque se negocia entre partidos y como todo, la posición de quien habrá de ejercer tal cargo.

Lo cierto sin embargo, es que tal negligencia no se hizo presente cuando fue necesario disponer de los recursos que se convirtieron en bonos de fin de año en beneficio de los actuales legisladores en ambas Cámaras, tampoco se le vio cuando sin más, hicieron de lado la propuesta de Kumamoto en el sentido de que sin voto no hay dinero. No, claro que no.

Lo postergable, es lo ciudadano y su inclusión en el debate institucionalizado. Eso me parece meridianamente claro.

El suscrito, tiene el honor de formar parte del Observatorio Ciudadano de Querétaro, actualmente encargado de dar seguimiento a la implementación del Sistema Estatal Anticorrupción en la referida entidad. Con tristeza, debo decir que a nivel local, tampoco hubo partido alguno que tomara en serio y considerara desde una óptica incluyente, las posturas, propuestas y críticas ciudadanas que les fueron planteadas para bajar el Sistema a nivel local.

Por el contrario, con los tiempos encima, sobre las rodillas y sobre todo, sin dar cabida a la deliberación o a las propuestas ciudadanas, los partidos representados en el Congreso local decidieron solos. Dispusieron y eliminaron con ello, la pluralidad. Mucho más triste es, si consideramos que lo anterior ocurrió en una Asamblea que al menor en teoría, encuentra su razón de ser, precisamente en la discusión incluyente e informada; en la pluralidad.

Nosotros. Usted y el suscrito, … ya habrá tiempo para lo nuestro; o quizá no. Ya veremos en qué acaba esto.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA