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La evolución de la pobreza

La opulencia y la carencia son las dos caras de esa moneda llamada realidad en nuestro país, hoy más que nunca la distribución de la riqueza dista de ser equitativa, por un lado, tenemos a 15 de los hombres más ricos del mundo encabezando las listas de Forbes, por otro, tenemos a más de 53 millones de mexicanos en condición de pobreza. Mientras la fortuna de 3 familias bastaría para pagar la deuda externa, más de 70 millones de mexicanos no ganan lo suficiente para adquirir la canasta básica indispensable.

Como ya se sabe, hace unos días el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL), dio a conocer las estimaciones de pobreza a nivel nacional para el año 2012. Si bien, en los medios se le ha dado un particular énfasis a los porcentajes, los tipos de carencias y las entidades donde se registraron mayores aumentos o reducciones, en resumidas cuentas; en tan solo dos años el número de pobres en nuestro país registró un incremento de aproximadamente medio millón de personas al pasar de 52.8 en 2010 a 53.3 millones en 2012.

Además, el mismo informe revela que el porcentaje de personas en pobreza por ingreso aumentó en sus tres dimensiones, la más marcada, la de patrimonio se situó en un 52.3 por ciento, siguiéndole la de capacidades con el 28.0 por ciento y por último la alimentaria con el 19.7 por ciento de la población. Lo anterior deja en evidencia la incapacidad de las políticas de combate a la pobreza, puesto que esta continua con una tendencia a la alza desde 2006 y se sitúa actualmente en niveles similares a los de 1992, lo que significa que no ha habido un avance en las últimas dos décadas.

En contraste, los resultados de la pobreza por carencia social reflejan otra realidad, ya que de los seis indicadores utilizados (educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación) cinco disminuyeron a nivel nacional y sólo el relacionado con el acceso a la seguridad social fue el que tuvo un incremento con respecto de 2010, situación que podría resultar en muchos sentidos cuestionable.

Queda claro que la política social desempeña un papel insustituible, pero también cuenta con limitaciones, por sí sola no puede asumir la responsabilidad de la equidad, ya que es un esfuerzo que va de la mano con la política económica, la cual en las últimas décadas ha generado un crecimiento económico muy pobre y una mala calidad de vida para la mayor parte de la población.

México no es un país pobre, es la catorceava economía del mundo, sin embargo, el gasto social, la desigualdad en el ingreso y el nivel de pobreza continúan siendo los más altos de la OCDE. Tanto la lista de Forbes como los resultados del CONEVAL, deberían ser motivo de preocupación (y ocupación) que reclaman de manera urgente una política de redistribución emprendida desde el Estado, la cual tenga con finalidad alcanzar la equidad y la igualdad social que equilibren la triste paradoja mexicana.

Finalmente, ante el actual escenario, debemos ser críticos ante la agenda nacional que intenta imponer el gobierno federal y buscar la manera de discutir abiertamente las reformas que están en puerta, en el caso de la Reforma Fiscal, se debe buscar disminuir (y no ampliar) la brecha existente entre ricos y pobres, por lo que no aceptaremos una reforma cuyo objetivo sea cargarle a la ciudadanía una vez más los costos del proyecto neoliberal.

enrva@yahoo.com.mx / Twitter: @enrva / Facebook: enrique.vargasanaya

Enrique Vargas Anaya

Nació el 19 de Julio de 1956 en el Distrito Federal.

Cursó la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En su experiencia profesional aparecen diversos cargos como guionista de televisión para los programas Nosotros los Trabajadores y Semana Laboral, y colaborador en los periódicos El Nacional y La Jornada y jefe de redacción del Semanario Punto.

Dentro del ámbito profesional también desempeñó cargos como Director de Comunicación Social de la Fracción Parlamentaria del PRD en la Cámara de Diputados en 1991 y Director de Comunicación Social de la Fracción del PRD en la Asamblea de Representantes del Distrito Federal en 1994.

En 1995 fue Consejero Ciudadano en el órgano electoral en Azcapotzalco que eligió a los Consejeros Ciudadanos del Distrito Federal.

En 1996 fue electo Presidente del PRD en Azcapotzalco.

En 1998 fue nombrado Secretario Técnico de la Secretaría General del PRD en el Distrito Federal.

En el 2000 fue nombrado Subdirector de Apoyo a Procesos Electorales en el Gobierno del Distrito Federal.

Fue Diputado Local en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en el periodo 2006-2009, donde presidió la Comisión de Hacienda, donde se autorizaban los montos de impuestos, pagos de derechos y otros ingresos del Gobierno del Distrito Federal.

Como legislador participó activamente en la discusión y aprobación de la Ley de Sociedades en Convivencia, la Despenalización del Aborto antes de las 12 semanas de gestación.

También gestionó que la Cámara de Diputados autorizara que se triplicaran los recursos del Fondo Metropolitano para obras urgentes en beneficio de los ciudadanos del DF y el Estado de México, también participó en las negociaciones para incrementar los recursos financieros para las 16 delegaciones del Distrito Federal.

Ex delegado en Azcapotzalco y candidato a presidente del PRD-DF.

También es presidente de la Asociación de Autoridades Locales de México A. C. (AALMAC) que agrupa a los alcaldes de izquierda en el país, cargo en el que ha impulsado la distribución equitativa de recursos a los municipios, la creación de un fondo general para la seguridad pública municipal, eliminar la exención de contribuciones locales para aeropuertos, CFE, Telmex, Pemex y autopistas.

Al frente de AALMAC es promotor de la reforma política en el Distrito Federal para dar autonomía financiera a las 16 delegaciones y a nivel nacional para fortalecer a los municipios que son la autoridad más cercana a la población.

Síguelo en Twitter: @ENRVA