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La ciudad desconocida

El Distrito Federal parece tener dos realidades, la que se percibe por los ciudadanos y la que presume administrar el Jefe de Gobierno. Después de años y recursos invertidos en segundos pisos, desniveles y carreteras urbanas en las que circula un porcentaje mínimo de automovilistas mientras las calles que antes eran atajos se han convertido en laberintos sin salida y las vías rápidas en grandes estacionamientos, se anuncia otra envestida contra los capitalinos: la reforma al no circula.

Lo anterior resulta paradójico, sobre todo, cuando en esta ciudad si algo se ha complicado es la movilidad, corremos en círculos con políticas y gobiernos que se profesionalizan en la comunicación y promoción personal y de acciones pero van marcha atrás en el arte de gobernar.

La movilidad no es, sin embargo, el único de los baches que siguen poniendo en riesgo a los capitalinos. La inseguridad se incrementa y las videocámaras sirven para grabar los rastros de los que delinquen más no para hacer cumplir la ley.

Desde encapuchados que secuestran instalaciones y causas de estudiantes, bandas que aprovechan cruceros sin planeación y la atención privilegiada de altos funcionarios que contrasta con la desatención al ciudadano promedio, hasta la delincuencia organizada se han combinado para amenazar la tranquilidad de los capitalinos.

El caso Heaven se incorpora a la lista de asuntos en los que la falta de trasparencia, de respuestas y justicia condena a los jóvenes, protege a los delincuentes y desaparece responsables. El News Divine fue una advertencia, las señales de ahora son más que claras.

La inseguridad y la violencia asechan a los habitantes del Distrito Federal y los argumentos que pretenden convencernos, desde la administración pasada, de que todo está en orden y bajo control se caen sin que nada, ni la mejor estrategia mercadológica, pueda mantenerlos.

Tampoco las porras de Andrés Manuel al Jefe de Gobierno servirán para ocultar la realidad, para resolver la falta de atención y de acciones encaminadas o diseñadas con una verdadera planeación que efectivamente sirvan para recuperar la calidad de vida, o al menos la tranquilidad de quienes vivimos en esta ciudad en la que hasta para andar en bicicleta se deben cerrar las calles.

Esa ciudad espejo en la que se refleja distorsionada la imagen de nuestra Capital no muestra el rumbo definido y sustentable que nos señalan en los discursos. Los capitalinos exigimos rumbo, justicia y seguridad, una ciudad que viva, que respire y que respeten sus gobernantes. No podemos seguir tolerando ese desprecio a la ciudadanía, a la responsabilidad de gobernar esta Ciudad que parece desconocida para quienes dicen gobernar en favor de la gente.

Obdulio Ávila
Obdulio Ávila Mayo nació el 17 de Octubre de 1974, es Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma.

Ingresó al partido Acción Nacional el 14 de Septiembre de 1994.

En el 2009 Obdulio Ávila Mayo fue candidato a la Jefatura Delegacional de Coyoacán.

Es consejero regional y nacional desde 2004. Asimismo, es miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PAN a propuesta del Presidente del PAN Germán Martínez, desde 2007.

Síguelo en Twitter: @obdulioA