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La ciudad verde

En el Distrito Federal nos han vendido, desde hace años, la idea de una Ciudad moderna, de vanguardia, en la que las grandes obras y las grandes acciones nos han llevado prácticamente a un paso de ser el sueño hecho realidad de los más grandes y emblemáticos novelistas de la ciencia ficción.

Tras la etiqueta de reformas progresistas se han aprobado varias iniciativas polémicas como la despenalización del aborto, aprobación de matrimonios entre personas del mismo sexo y ahora argumentan que para ampliar los derechos de los ciudadanos se debe aprobar la legalización de la marihuana.

El inconveniente para esta Ciudad en la que pocas veces se hacen reformas integrales y no parece haber consideración ni preocupación por los cambios colaterales es que las decisiones parecen más estrategias amarillistas y populistas en las que se recurre constantemente a consultas populares para que la responsabilidad descanse en la voz de una supuesta mayoría y no de quienes abanderan las propuestas liberales.

Rara vez se presentan diagnósticos que sustenten las decisiones y leyes secundarias o políticas públicas que acompañen las disposiciones o imposiciones de una pequeña mayoría autoritaria en la Asamblea Legislativa que cumple más una agenda partidista que una que refleje la opinión de la verdadera mayoría, la de los capitalinos.

La semana pasada, la empresa encuestadora Gabinete de Comunicación Estratégica dio a conocer que, a nivel nacional, existe un rechazo a la legalización del consumo de la marihuana para uso recreativo con porcentajes desaprobatorios que alcanzaban el 54 por ciento.

En el Distrito Federal no se advirtió un panorama distinto, el 46 por ciento de los capitalinos encuestados dijo estar en contra de la aprobación y tan sólo un 15 por ciento emitió una opinión favorable.

La legalización en Uruguay y en algunos estados del país vecino del norte son usados como ejemplo a seguir y como estandarte de la propuesta por quienes impulsan el debate en México, sólo que se han olvidado de un detalle que aunque para ellos pudiera ser poco significativo, para los mexicanos tiene importancia.

En primer lugar, las circunstancias, las leyes, la justicia en México son particulares de nuestro territorio nacional, la regionalización cuenta. Quienes dicen estar en favor de los derechos de los ciudadanos únicamente se están enfocando en una cuestión económica, de mercado. Los ciudadanos no son clientes ni compradores o simples consumidores potenciales. Debemos pensar en los mexicanos como personas al entrar a este debate.

El diálogo y el análisis es necesario y bienvenido, pero este es un tema de salud, de educación, de seguridad y de seguridad nacional. ¿Existen las condiciones? ¿Existe la aprobación de los ciudadanos?

Antes de pensar en el mercado se debe analizar el bienestar de los mexicanos, de los capitalinos. ¿Podrá un gobierno que incapaz encontrar personas que desaparecen en un bar hallar la manera de enfrentar este reto, de desarrollar una verdadera política pública en favor de los ciudadanos, garantizando la seguridad, la información adecuada y veraz para nuestros jóvenes?

Los temas deben ponerse a discusión pero la responsabilidad con los ciudadanos no puede estar a debate.

Obdulio Ávila
Obdulio Ávila Mayo nació el 17 de Octubre de 1974, es Licenciado en Derecho por la Universidad Nacional Autónoma.

Ingresó al partido Acción Nacional el 14 de Septiembre de 1994.

En el 2009 Obdulio Ávila Mayo fue candidato a la Jefatura Delegacional de Coyoacán.

Es consejero regional y nacional desde 2004. Asimismo, es miembro del Comité Ejecutivo Nacional del PAN a propuesta del Presidente del PAN Germán Martínez, desde 2007.

Síguelo en Twitter: @obdulioA