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Escamilla, sin dignidad ni honradez para ser diputado: Carlo Pizano

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Al aseverar que la conducta del ex Jefe Delegacional en Tlalpan, Rubén Escamilla (PRD) no es digna de los habitantes del Distrito Federal, el diputado del PAN, Carlo Pizano Salinas, lamentó que el Partido de la Revolución Democrática en la Asamblea Legislativa enviara a la congeladora un punto de acuerdo para exhortar al diputado electo por el distrito local XXXV a no rendir la protesta de ley en septiembre próximo.

“Es realmente indigno. Nadie puede sentirse representado por alguien como Escamilla. Era importante exhortar a este hombre a hacer un ejercicio de conciencia, que no tiene la calidad moral ni la honradez para representar dignamente los intereses de esta ciudad”, enfatizó el legislador.

A casi dos meses de darse a conocer un video en el que Escamilla Salinas solicita favores sexuales a una trabajadora de la delegación Tlalpan para cambiar su situación laboral, y ante la decisión del PRD, de no intervenir para evitar que ocupe una curul en la ALDF, el legislador de Acción Nacional presentó argumentos legales ante la diputación permanente.

Pizano Salinas acusó a legisladores del PRD que salieron en defensa del protagonista del video-escándalo, al enviar el dictamen a la comisión de Asuntos Político-Electorales “para su análisis y discusión”.

“La imagen de la VI Legislatura será muy dañada. Tendrá que cargar con la vergüenza de tener ese personaje ahí. Cada quien defiende a los personajes que cree que son defendibles. Si el PRD cree que Escamilla es defendible, pues que asuma las consecuencias”, agregó Pizano.

El representante panista detalló que en este caso existen dos tipos de responsabilidades. La primera, que es la penal, que procede por querella y que no podrá fincarse porque, al parecer, la afectada ya no se encuentra en el país.

Y la segunda, añadió, que es la responsabilidad administrativa, en la que se incurre cuando se viola lo establecido en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

Con este caso, Escamilla “ni actuó con honestidad ni trató debidamente a subordinados”, como lo exige dicho ordenamiento legal, que a la letra señala que está obligado a observar “buena conducta en su empleo, cargo o comisión, tratar con respeto, diligencia, imparcialidad y rectitud a las personas con las que tenga relación con motivo de este”.

Comentó que en caso de que se presentara la querella correspondiente, de acuerdo con el Código Penal del DF, “a quien solicite favores sexuales para sí o para una tercera persona o realice una conducta de naturaleza sexual indeseable para quien la recibe se le impondrá de uno a tres años de prisión”.

Asimismo, “cuando exista relación jerárquica derivada de relaciones laborales la pena se incrementará en una tercera parte, y si la persona agresora fuese servidor público se le destituirá e inhabilitará”, puntualizó.

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