Inicio

La corrupción como moda

Pareciese que la corrupción está de moda. Diversos políticos de múltiples partidos son acusados de ello y algunos legisladores hacen derroche de cinismo a sabiendas que no serán perseguidos o, aunque lo sean, no serán sancionados.

Una de las conductas tipificadas como delito es el denominado enriquecimiento ilícito, el cual es definido por el Código Penal Federal en su artículo 224 como aquél supuesto en el que el servidor público no pudiese acreditar el legítimo aumento de su patrimonio o la legítima procedencia de los bienes a su nombre o de aquéllos respecto de los cuales se conduzca como dueño, considerando también los que reciban o de los que dispongan su cónyuge y sus dependientes económicos directos.

Salvo que el servidor público acredite que éstos los obtuvieron por sí mismos.

Establece como sanciones el decomiso en beneficio del Estado de aquéllos bienes cuya procedencia no se logre acreditar, prisión de tres meses hasta 14 años y multa de 30 a 150 días.

La norma en el ámbito de la Ciudad de Mé xico es mucho más laxa: no establece como sanción el decomiso y el supuesto de los bienes del cónyuge y los dependientes económicos queda referida en la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

Una verdadera voluntad política del legislador para emprender una cruzada en contra de la corrupción deberá tener como premisa fundamental la revisión del tipo penal y hacer las adecuaciones correspondientes para que el fenómeno de la corrupción sea cada vez menos un problema nacional.

La correcta funcionalidad, el prestigio, la dignidad, la confianza de la función pública, y la actuación de los agentes que lo integran son los bienes jurídicos tutelados con los que todo gobernante debería comprometerse. Situación que infortunadamente de facto no sucede.

zagrav@politicas.unam.mx
@NVS_

Néstor Vargas Solano
Es Licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública (UNAM). Tiene una Maestría en Gobierno y Asuntos Públicos (FLACSO) y la Especialización en Derecho Electoral (UNAM). Ha tomado diversos diplomados y seminarios.

Se ha desempeñado como investigador del Instituto Nacional de Administración Pública y como profesor de asignatura en la Universidad Iberoamericana ambos en el periodo 1996-1998; en 1999 ingresó al Instituto Electoral del Distrito Federal como Coordinador Distrital.
El 22 de diciembre de 2005 fue designado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal como Consejero Electoral del Instituto Electoral del Distrito Federal.

Desde 2006 es catedrático honorario de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, en las asignaturas: Sistema Electoral Mexicano, Introducción al Estudio del Derecho y Movimientos Sociales, Actores y Participación Política.

Es coautor de: La participación ciudadana en la reforma política del D. F, Centro de Estudios para la Reforma del Estado, No. 5 y 6, julio-diciembre, México 1998; Los números de propaganda electoral por televisión abierta, Revista Mexicana de Comunicación, No. 50, agosto-septiembre, México 1997.

Entre sus reconocimientos se encuentran:

  • Primer lugar del Servicio Profesional Electoral en la Evaluación Anual Integral 2002 y 2004 del Instituto Electoral del Distrito Federal.
  • Segundo lugar en el “Premio INAP” (1997), con la investigación: La participación de los ciudadanos en las políticas públicas. Apuntes para una democracia participativa en México.

A partir de la fecha en que tomó posesión como Consejero Electoral ha participado en diversas Comisiones y Comités del Consejo General. Actualmente es Presidente de la Comisión de Fiscalización.

Síguelo en Twitter: @nvs_