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Miley y el significado de los símbolos patrios

¿Qué podrían tener en común una cantante estadounidense de fama mundial, y cuatro presidentes municipales? Uno pensaría que nada, sin embargo, a los cinco los une el que, en las pasadas fiestas patrias, violaron la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales.

Miley Cyrus se presentó en concierto la noche del 16 de septiembre en Monterrey, Nuevo León, y como parte del espectáculo “...se ve a la cantante inclinada y uno de los bailarines le está golpeando los glúteos con la bandera nacional, lo cual se considera a todas luces, una falta de respeto al lábaro patrio...”, citando el comunicado oficial de la Secretaría de Gobernación.

Manuel Madero González, Román Bartolo Pérez, Luis Felipe León Balbanera y Javier Hernández Mejía, todos ellos presidentes municipales lucieron su “propia” banda presidencial durante la ceremonia del grito del 15 de septiembre, cuyo uso en términos de la ley corresponde únicamente al Ejecutivo Federal.

Cantantes y deportistas cometen equivocaciones al entonar el himno nacional o en el uso de vestimenta o instrumentos musicales con los colores de la bandera. Todas estas situaciones son faltas a la Ley.

Según Parimetría, sólo tres de cada diez mexicanos sabe de la existencia de la Ley en esta materia y abundando casi el 50 % consideran que el portar la bandera o el escudo en camisetas, pantalones, gorras u otros accesorios es una forma de exaltar el orgullo nacional.

Si la gran mayoría de los mexicanos no conoce la ley y casi la mitad considera como un valor portar la bandera o el escudo en la ropa o lugares diversos... ¿Porque nos causa indignación el uso de la bandera en espectaculos o eventos deportivos? ¿Enojarnos nos hace mejores mexicanos? ¿Con esta defensa México camina?

Miley Cyrus es una cantante extranjera en constante movimiento por diversos lugares del mundo debido a sus giras internacionales y probablemente imaginó sin investigar, que el acto realizado en Monterrey le acarrearía simpatía. Con seguridad esto forma parte de su show, y no causa molestia en otros países con diferente idiosincrasia. A esto se suma que no conocía las leyes del país, lo que hace que se le comprenda, no que se le justifique ni mucho menos que se pretenda eximirla de su responsabilidad. Sabemos que siendo mexicanos o extranjeros no podemos alegar el desconocimiento de la ley para no cumplirla. Por tanto la sanción impuesta es correcta y hasta ahí llegó el asunto, pero no profanó la soberanía ni la identidad de México.

Lo que sí me causa total asombro es el que los presidentes municipales hayan usado la banda que corresponde al ejecutivo y no porque la realidad nacional se vea afectada, visto así es superfluo. Lo que es grave es que la máxima autoridad municipal no cumpla la Ley, y es más preocupante aún el que alguno de ellos declarara que no sabía que estaba prohibido su uso.

Al final la pregunta NO es por qué debemos respetar los símbolos patrios, pues la respuesta es que hay que cumplir la Ley. La reflexión de fondo es lo que los símbolos patrios significan para cada uno.

Los símbolos patrios no son para sentirnos mexicanos cada 15 y 16 de septiembre o para que se ponga chinita la piel en el Estadio Azteca, o para que sirva a un sentido patriotero o pseudonacionalista.

Démosle a los simbolos patrios un significado nuevo, profundo y poderoso.

Para mi reflejan el esfuerzo de millones de personas, desconocidas en su mayoría, que lucharon y luchan por un México mejor.
Me gustaría que estos simbolos, nos recordaran el compromiso de cada uno por hacer lo que nos toca buscando la excelencia.
Espero que algún dia la bandera ondeando sea espejo de la tolerancia, la libertad de expresión y el respeto a los derechos humanos.
Que al cantar el himno comprendieramos que el enemigo que vulnera a México se esconde en nuestra apatía, en estacionarnos en los lugares reservados a los discapacitados, en comprar en el comercio informal, en fomentar la corrupción.

Que el águila del escudo nacional simbolizara un México y su gente devorando a esa serpiente que encarna los peores defectos, las leyes al vapor, los empresarios corruptos y los malos servidores públicos.

Hagamos desde hoy, que México extienda la alas, que alce el vuelo.

¡Hasta la próxima!

Twitter @jaime63c

Jaime Calderón Gómez
Es licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana; con los grados de Maestría en Derecho Constitucional y Doctorado en derecho, con la Tesis titulada "La Protección de la vida privada y de los Datos Personales ante el Desarrollo de Internet, Un Desafío Normativo", ambos por la Universidad Marista.

Participo en el 4° Seminario Internacional Transparencia en las políticas económicas y sociales. INFODF y en el Tercer Congreso Internacional de Estudios Electorales, en la Universidad de Salamanca España.

Ha realizado los siguientes cursos y diplomados: Curso a distancia "El Derecho a la Protección de Datos Personales". Acreditado y validado por la Agencia Española de Datos Personales, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y la Fundación Centro de Educación a Distancia para el Desarrollo Económico y Tecnológico (CEDDET); "Curso de Derechos Humanos". Instituto Interamericano de Derechos Humanos. San José Costa Rica; “Curso de preceptoria para el Ejercicio de la Función Notarial”, organizado por el Colegio de Notarios del Distrito Federal; Diplomado en Derecho Notarial, Universidad Nacional Autónoma de México, Asociación Nacional del Notariado Mexicano y Diplomado en “Contratos”, Universidad Iberoamericana.

Catedrático en diversas universidades desde 1990, entre las que se encuentran: la Iberoamericana, Tecnológica de México, Anáhuac del Sur, Panamericana, La Salle, Latinoamericana, en las cuales ha impartido las cátedras de Derecho Notarial, Sistema Político Mexicano, Garantías individuales y Sociales, Sistema Jurídico Contemporáneo y Derechos Humanos, entre otras. A la fecha es docente en la Universidad Marista, donde imparte la cátedra de Derechos Humanos y forma parte del Claustro de Doctores, asesorando a los doctorantes en sus respectivos proyectos de investigación.

Ha participado en la Revista Jurídica RESPONSA con la elaboración de los artículos "El caso del señor Alfonso Martin del Campo Dodd. Un asunto que no debemos olvidar" y "Los instrumentos complementarios para la Protección de los Derechos Humanos".

Colaboro en las Notarias Públicas No. 5 y 168 del Distrito Federal. En 1999 en la creación del Instituto Electoral del Distrito Federal ( IEDF), se incorporo al mismo, como asesor de Consejero Electoral en el Instituto Electoral del Distrito Federal, en donde además de llevar a cabo labores jurídicas, desempeñó el cargo de Secretario Técnico de la Comisión de Evaluación de las Unidades de Comunicación Social, Contraloría Interna, Coordinación y Apoyo a los Órganos Desconcentrados y Documentación y Secretario en funciones de la Comisión de Capacitación Electoral y Educación Cívica.

Igualmente se desempeñó como Director General de Quejas y Orientación de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, (2001-2006), en dicha Dirección tuvo a su cargo las entonces direcciones de Orientación, de Recepción, Registro y Seguimiento de Quejas y las Unidades Desconcentradas, entre las que destacan las labores de atención a las y los ciudadanos las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año y la recepción y registro de las quejas.

Además con la entrada en vigor de la Ley de Transparencia local en el año de 2003, tuvo a su cargo la atención de las solicitudes de información pública, la actualización del portal de transparencia, la capacitación de los servidores públicos y fue Consejero representante de dicha Comisión ante el entonces Consejo de Información Pública del Distrito Federal (CONSI), fungiendo además como integrante de la Comisión de Resoluciones y Recomendaciones, en la que se revisaban los proyectos de recursos de revisión y de elaboración de normatividad de dicho Consejo.

Actualmente se desempeña como titular de la Coordinación de Transparencia y Archivos del Tribunal Electoral del Distrito Federal, en donde supervisa el funcionamiento de la Oficina de Información Pública, en cuanto a la atención de las solicitudes de información pública, la clasificación de la información, y la salvaguarda y protección de los datos personales, y del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Distrito Federal y la Ley de Protección de Datos Personales para el Distrito Federal; asimismo, ha sido Secretario del Comité de Transparencia, coadyuvante en la capacitación de los servidores públicos en dichas materias y el cumplimiento de la publicidad de la información pública de oficio. En los años 2011 y 2012 derivado de la evaluación que el Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Distrito Federal realiza a todos los entes públicos del Distrito Federal, el Tribunal Electoral ha obtenido los primeros lugares en Prácticas de Transparencia y Protección de Datos Personales.