Inicio

Salgado asiste a ALDF para ser notificado de remoción

Entre gritos de vecinos de la delegación Tláhuac, quienes lo sometieron a un “juicio exprés” para destituirlo, el titular de esa demarcación, Rigoberto Salgado Vázquez, acudió a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) para ser notificado de las acusaciones que existen en su contra, por las cuales la Comisión Especial Jurisdiccional inició un proceso de destitución en su contra.

El controvertido mandatario delegacional llegó y salió como un consumado delincuente, pues para evitar la confrontación con los habitantes de la demarcación que administra, decidió entrar y salir por una puerta lateral del recinto. Sin embargo, de nada le valió su estrategia, ya que los manifestantes al ver que se retiraba agredieron su camioneta, a la que le rompieron uno de los cristales.

La reunión con los integrantes de la citada Comisión, ocurrió en el salón Luis Donaldo Colosio, del Antiguo Palacio de Donceles, donde Salgado Vázquez llegó acompañado de sus asesores y su abogado, quien exigió que por motivos de procedimiento, no les fuera permitido el ingreso de grabadoras y cámaras de video y fotografía.

Una vez cumplido el “capricho” del jefe delegacional de Tláhuac, el presidente de la Comisión, Jesús Armando López Velarde Campa, le notificó al funcionario sobre el motivo del citatorio y el contenido de la carpeta, de la cual en el evento le fue entregada una copia, donde están incluidos los elementos probatorios sobre las acusaciones.

El asambleísta le informó que conforme a derecho y como lo marca el artículo 42 del Estatuto de Gobierno, la Comisión que encabeza inició el proceso de remoción el pasado día 17 del presente mes.

De igual forma, Salgado Vázquez fue informado que a partir de ese momento tiene un plazo de 15 días hábiles, que vence el próximo 18 de septiembre, para presentar ante la Comisión pruebas para su defensa, de acuerdo con la ley que establece el procedimiento de remoción de servidores públicos.

“Se comunicó al jefe delegacional sobre los hechos que se le imputan, y que pudieran haber puesto en riesgo por acciones u omisiones el orden público y la Administración Pública de la Ciudad de México. Lo que procede es que comparezca de forma personal, como en esta ocasión, para entonces poder emitir la respuesta a todos los hechos que se objetan”, indicó el diputado del PAN, José Manuel Delgadillo Moreno, secretario de dicha Comisión.

Explicó el panista que después del 18 de septiembre, la Comisión Especial tendrá 55 días hábiles para concluir el proceso de remoción y presentar el dictamen final ante el Pleno, que se erigirá como jurado de sentencia.

Enfrentamiento.- Una vez notificado, el jefe delegacional salió del recinto de Donceles por la puerta lateral que está ubicada sobre la calle de Allende, pero al verlo los manifestantes lo encararon, para reclamarle “todo el daño” que les ha hecho desde el año 2004, cuando fueron linchados tres elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), “de la que algo tuvo que ver, pues él era director de Seguridad Pública de la delegación y contra quien, extrañamente, nunca le fincaron responsabilidad alguna”, gritaban los vecinos de Tláhuac.

Sin embargo, la decena de sujetos malencarados que custodiaban a Salgado Vázquez, evitaron que los inconformes se le acercaran, por lo con empellones, codazos y amenazas, lograron subir a su “patrón” a la camioneta blanca en la que llegó. Aunque esto no evitó que una de las ventanillas fuera quebrada por los manifestantes.

Juicio popular.- Y mientras el jefe delegacional era notificado por los asambleístas del motivo del citatorio, decenas de vecinos de Tláhuac inició en las escalinatas del recinto legislativo, lo que denominaron un “juicio popular” contra el funcionario, por lo que las calles de Donceles y Allende fueron bloqueadas.

Sin la presencia del funcionario, mucho menos de algún defensor, Ministerio Público o alguno de los jueces del Sistema Penal Acusatorio, “no nos queremos arriesgar de que lo dejen libre y no responda por los delitos que ha cometido”, gritaban varios de los manifestantes, por lo que en conjunto resolvieron declararlo “culpable” y, en consecuencia, “lo destituyeron” del cargo.

Empero, para que verdadera y legalmente ocurra lo anterior, tendrán que pasar por lo menos dos meses, hasta que la Comisión Especial Jurisdiccional de la ALDF determine si existe o no responsabilidad de “Rigo”, quien con sarcástica sonrisa miró a sus vecinos, con la seguridad de un delincuente que no irá a parar a prisión.

ShareThis