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De ausencias y razones

Una vez más, la tragedia llegó. Cargada de una torcida ironía, justamente treinta y dos años después y con similar intensidad. La destrucción y la muerte, irrumpieron tras el simulacro con el que recordamos a los ausentes de aquella vez, esa que parecía tan sólo historia.

El dolor, el desconcierto, la confusión inicial. El no saber dónde y cómo están los amados, es un temor a la ausencia. Esa que sabemos que se puede tornar real cuando la tierra tiembla bajo el Ollin Tonatiuh azteca. La sociedad civil mexicana, como sólo la misma sabe hacerlo, se volcó en ayuda ante la tragedia que nos volvió a golpear. Y es que la inacción es indolencia, el amor es siempre una constante acción.

Escenas conmovedoras de auxilio y ayuda mutua. Solidaridad en ejercicio que tranquiliza el alma y brinda esperanza. Se vieron manos, infinidad de ellas, madres, padres, abuelos y abuelas, niños y niñas, estudiantes, trabajadores, jóvenes, millenials, profesionistas … todos ellos, desinteresados. La única intención, ayudar. Brindar apoyo a quien lo necesitara porque es en la forma compleja de sentir que tiene el animal humano, donde radica precisamente nuestra humanidad; no en la razón. Si volteamos a nuestro interior, no son razones las que nos hicieron salir del asiento y cargar, empujar, convocar, acopiar, buscar apoyo y darlo, olvidar el cansancio y seguir. Son sentimientos.

Marinos y militares, incansables. Bomberos, policías, Los Topos, iglesias, asociaciones, fundaciones, nacionales y extranjeros, buscando el modo de acercar ayuda, alimentar, llegar, rescatar, salvar, … confortar al desconocido.

Del conflicto y caos, la sociedad mexicana sabe surgir en concierto. Sabe encontrar y dar remansos a través de una unidad incomparable.

La clase política con muy escasas y honrosas excepciones, brilló por su ausencia. Ante la presión social por la necesidad de recursos para hacer frente a la situación, inicialmente guardaron silencio. Posteriormente, pretendieron pasar la bolita y la responsabilidad al INE con pronunciamientos electoreros en redes sociales y medios en los que ofrecían “sus” recursos siempre que la autoridad electoral definiera la vía. El Consejo General del INE, devolvió la pelota a la cancha de los partidos plateándoles la posibilidad de renunciar a las ministraciones que constitucionalmente, se prevén para ellos en época de campaña.

Ahora, de un modo indignante y como si se tratase de una subasta, hay partidos que ofrecen renunciar a una cuarta parte de los recursos referidos y otros, que dicen estar dispuestos a no recibir un solo peso. Lo cierto es que buscan el foro, robar cámara o cuando menos sacarse una “selfie”, el “like” y el “retweet”, el protagonismo, acopiar y acaparar despensas, detenerlas en su tránsito para primero etiquetarlas con sus logos o nombres y ya después, repartirlas en nombre del partido, el diputado, diputada, el virtual candidato, el municipio, el gobierno del estado, … Se señala y busca desacreditar a quien quiera “renunciar” a menos, se inmolan. En el discurso se rasgan las vestiduras y todo, por capitalizar políticamente con ello. Por “ganar” mientras otros tristemente, efectivamente pierden o perdieron.

A pesar de lo apremiante de la situación, son como siempre, incapaces de generar acuerdos que beneficien a otros que no sean ellos. En el fondo, cualitativamente hablando, no encuentro gran diferencia entre tal conducta o actitud y la de los salteadores de caminos que han robado los apoyos o la de quien disfrazado de inspector de protección civil, ha cometido delitos.

Es más, es quizá mucho peor al revelar que ellos, quizá pertenecen a una especie diversa, pues son capaces de condicionar y postergar las necesidades y los sentimientos de una nación y su gente, por sus cálculos y sus razones.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA