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Preocupaciones ciudadanas

Estimados lectores, en esta ocasión, mis líneas versan sobre una preocupación real que me ha surgido tras la propuesta de abrogar, en los términos presentados recientemente por la Presidencia y el Titular de la Secretaría de Educación Pública, la reforma educativa.

Y no es que las reformas no sean perfectibles o abrogables. E procedimiento finalmente, existe y si los números congresionales dan para ello, pues finalmente se puede hacer lo que se quiera. Ese es justamente el problema. La posibilidad de cambiar rumbos sin análisis más allá de lo políticamente redituable.

Me preocupa, que por decreto entremos o pretendamos entrar a un país de utopía. Un país en el que no se mida, no se evalúe y si se hace, sea porque la gente tiene derecho a ser evaluada y así, escalar. Me preocupa que eso ocurra en áreas estratégicas para el crecimiento del país.

Me preocupa, porque nuestros hijos están en el sistema educativo y bajo las reglas propuestas y dejando de lado el hecho aberrante también propuesto de que la gente puede enseñar idiomas que no sabe, el tema es más grave porque implica que los docentes, no tienen la obligación de capacitarse, sino que es su derecho y en tal sentido, su libre elección si lo hacen o no.

No se amiga o amigo lector lo que Usted piense, eso es claro. Pero insisto, me preocupa que mis hijos como los suyos, crezcan y se desarrollen bajo lógicas que no son tales. Bajo principios que no imperen más que entre el Bravo y el Suchiate y que promuevan un conformismo social que nos pierda como país en la miríada de países y la regionalización productiva. Me preocupa que nos convirtamos en un país de obreros para el resto del mundo y que sólo las élites puedan tener acceso a medios de transformación social porque entonces, nuestro maltrecho país carece de un promisorio futuro.

La educación con condiciones meritorias de acceso y la ciencia, son los motores del desarrollo de un país. Quien sostenga lo contrario, no sabe lo que habla o sus intereses son altamente sesgados.

Lo cierto, es que si Usted y/o yo trabajamos en un lugar determinado, nuestro trabajo es evaluado. Lo que no se mide, no se evalúa y no se analiza, no es susceptible de mejorarse. Las “áreas de oportunidad”, como eufemísticamente se les llama a los problemas, no pueden ser detectadas de otro modo. Si Usted y/o yo incumplimos, existe una consecuencia. ¿Cierto?

Bueno, pues la reforma propuesta por el gobierno federal actual, que sustituye y abroga a la anterior en materia educativa, a los docentes que educan y forman en lo académico a nuestros hijos, no les exige seguirse preparando, actualizando, capacitando, etc. Es decir, anula las consecuencias de incumplir algo que no sé lo que Usted piense, pero yo como docente que he tenido la oportunidad de ser, considero un deber sagrado y una obligación ineludible: seguirse formando y actualizando para ofrecer a las nuevas generaciones, conocimiento fresco y valioso que les permita competir en el área de actividad que decidan escoger como modo de vida.

El punto es, que al convertir la capacitación docente en un derecho, se disuelven incentivos importantes que podrían propulsar a sus y mis hijos a un constante crecimiento de sus capacidades, actualizadas de modo permanente y que les daría a su vez, la oportunidad de mantenerse vigentes en un mundo de cambios vertiginosos. El esquema propuesto, nos queda a deber muchísimo en ese sentido. Es más, barre con esa posibilidad.

Insisto, no defiendo la reforma anterior. Pero la nueva, no resuelve nada en beneficio de nuestros hijos al no dar viabilidad a las siguientes generaciones de mexicanos que son quienes habrán de dar forma a este país en todo sentido.

Pensemos.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA