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Reconstrucción y opacidad

Estamos a casi un año del terrible sismo de septiembre de 2017. De hecho, hace unos días se registró un temblor de baja intensidad pero con epicentro en la Ciudad de México. Un recordatorio quizá, de las múltiples tareas pendientes en materia de reconstrucción y de la necesidad de ejercer con transparencia los recursos que en su momento, se destinaron y se destinan para ello.

Y es que el problema surgió cuando en vez de hacerse un solo fondo para concentrar todo tipo de apoyos con independencia de su origen, los recursos se entregaron a dependencias y delegaciones de la capital del país. La desproporción entre lo autorizado y lo efectivamente ejecutado es pasmosa. De los más de seis mil millones de pesos autorizados por la Comisión de Reconstrucción, al día de hoy tan sólo se ha comprobado la ejecución de menos de trescientos millones. Esto no necesariamente implica desvíos, pero si, que a pesar de que el recurso está autorizado y etiquetado para tal destino, no se ha ejercido. Es decir, negligencia. Ello, con independencia de que no hay certeza del modo en que se ha ejercido lo erogado.

Por eso, entre otras cosas, aún hay gente literalmente viviendo en la calle a un año de la tragedia. Hay ciudadanos que señalan que los apoyos asignados en su momento, les fueron entregados por tres o cuatro meses y luego dejaron de llegarles. Sin querer pensar de más, pero eso coincide con el anterior proceso electoral en temporalidad. De igual modo, no existe a la fecha, un verdadero registro o estudio del estado de todos los inmuebles, lo que agrava la situación porque la gente carece de certidumbre respecto de cuáles son los inmuebles que se encuentran en riesgo. Eso, a doce meses del temblor, es verdaderamente inaudito.

Por si lo anterior fuese poco, la gente se queja de que los requisitos y trámites que se les solicitan para poder acceder eventualmente a algún apoyo, son en muchas ocasiones difíciles de cubrir por cuestiones registrales y/o legales. Esto es todo un tema porque claramente, si bien, documentos válidos y ciertos son comprensibles como requisitos antes de la entrega de recursos, las situaciones materiales en la realidad mexicana, las costumbres, la ausencia de una cultura de testar, la falta de regularización de muchas zonas de la capital y otras tantas; son eso, realidades que acaban afectando a muchas personas que al no poder cubrir tales requisitos en modo alguno, no pueden acceder al apoyo y su tragedia continúa o nunca acaba.

Hay zonas del sur de la capital, en las demarcaciones de Xochimilco y Tláhuac, que siguen devastadas y en las que la negligencia oficial, ha sido claramente una causa de tal situación.
Se trata de zonas con incluso, precaria comunicación a causa del temblor. Así es, transitar actualmente de la zona del embarcadero de Nativitas al pueblo de Tulyehualco, cruzando por los pueblos de Santa Cruz, San Gregorio y San Luis, puede tomar hasta cerca de una hora porque no sólo hay escombros aún en varias áreas, sino que en otras, hay obras y calles cerradas por lo mismo. Así, la reactivación económica de la zona es obstaculizada por estas condiciones muchas veces propiciadas desde la inacción de las autoridades.

¿Qué ha pasado? ¿Quién es responsable de esto? ¿Cada delegado o titular de alguna dependencia que recibió recursos? ¿O multiplicamos ese número por todos los servidores públicos que intervienen o debían haber intervenido en la asignación de los apoyos en cualquiera de sus formas?Esa dilución de la responsabilidad es peligrosa porque al final, el ciudadano nuevamente es el que se queda en medio y al que se le perjudica.

El haber dado los recursos en la forma en que se hizo sirvió, de cara al proceso electoral concluido, como un medio de operación política con el mejor de los pretextos o justificación: la reconstrucción.

Una reconstrucción que se usó como bandera y promesa de campaña. Que fue moneda de cambio y de presión, con tal de capitalizar el momento y por triste que sea, lucrar políticamente con la tragedia de otros aprovechándose de su esperanza por recobrar al de lo mucho perdido.

Una reconstrucción que para muchos, se ve lejana o inalcanzable tras haberlo ya perdido todo.

Mtro. Marcos Joel Perea Arellano

Abogado por el ITAM (Summa Cum Laude; 2001). Egresado del Colegio Alemán Alexander von Humboldt.

Diplomado en Parlamentos, Democracia e Integración, por la Organización de Estados Americanos (OEA), el ITAM, State University of New York y el Parlamento Centroamericano.

Mtro. en Ciencia Política por The University of Birmingham, Inglaterra (Becario de excelencia del Gobierno Británico bajo el esquema British Council Chevening Scholarships del 2002 al 2003 énfasis en políticas públicas sociales, diseño institucional, análisis político, teoría democrática, teorías de justicia e historia de las ideas).

Colaboró en la Secretaría de la Función Pública federal como Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (2007-2008); Director de Responsabilidades Zona Norte en la Secretaría de Educación Pública (2008-2009); Titular del Área de Quejas en la Secretaría de Educación Pública (2009-2010) y Titular de las Áreas de Responsabilidades y Quejas en el Instituto Mexicano del Petróleo (2010-2012).

Actividades Académicas. Ha impartido cátedra de Teoría Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México y en el ITAM de derecho empresarial a nivel licenciatura. A nivel Posgrado, ha impartido el módulo de Procedimiento de Responsabilidades Administrativas en el Diplomado respectivo, tema respecto del cual, realiza investigación independiente y ha sido ponente en diversos foros federales y locales a invitación de instituciones públicas y privadas. Desde enero de 2015 es catedrático en la Universidad Anáhuac (Campus México Sur) de la asignatura de Evolución de los Sistemas Jurídicos.

Actualmente, es asesor jurídico-político del Consejero Electoral Lezama Barreda en el Instituto Electoral del D.F.; abogado litigante y consultor en derecho administrativo disciplinario, estrategias digitales de candidatos y vinculación ciudadana.

Síguelo en Twitter:@MJPereaA