Inicio

Omisión y corrupción, causas del Rébsamen

Pese a su insistencia de ser “inocente” por la tragedia del Colegio Rébsamen, donde murieron 26 personas, de la candidata de Morena a la Jefatura de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, la Barra Mexicana de Abogados estableció que la desgracia ocurrió por culpa de funcionarios de la delegación Tlalpan que, “por omisión, negligencia y corrupción”, permitieron una construcción sin revisar la seguridad estructural requerida por los cambios en el edificio del plantel.

Así lo concluyeron los litigantes: Ernesto Villanueva, Claudia de Buen y Julio Gutiérrez Morales, representantes legales de algunos padres de los 19 niños que fallecieron en el sismo de septiembre pasado, al mostrar pruebas de las anomalías que ocurrieron al permitir esa construcción y, aseguraron, por las que se debe castigar tanto a los servidores públicos involucrados como a la dueña del colegio, así como indemnizar a los familiares que perdieron a sus hijos en el derrumbe.

De acuerdo con el análisis jurídico que presentaron los abogados, “el colapso no lo causó el sismo, sino los defectos en la estructura y la construcción”, comentaron durante la sesión especial que ofrecieron en el auditorio de la Barra Mexicana de Abogados.

Por ello, los especialistas destacaron que “hoy sabemos que hubo un daño estructural en el primer sismo del 7 de septiembre y el DRO dio visto bueno, taparon el daño y el DRO manifestó que estaba correcto, cuando no era así, y esto en derecho es daño punitivo”, afirmaron.

De allí que exigieron a las autoridades verifiquen las instalaciones educativas edificadas antes del Reglamento de Construcción de 1987, la indemnización por daño moral a los afectados, así como sanciones y revocaciones para Directores Responsables de Obras (DRO) y Corresponsables en Seguridad Estructural (CSEs), que validaron instalaciones defectuosas o en riesgo que incurrieron en anomalías.

Reiteraron que con base en las indagatorias que realizaron, “podemos afirmar que la tragedia fue por omisión, negligencia y corrupción de diferentes autoridades”, por lo que demandaron sean valorados los distintos grados de responsabilidad y conducta de los implicados desde 2009 a la fecha.

Entre estas autoridades implicadas, destacaron, “son las que en su momento estuvieron al frente de Gobierno de la Ciudad de México, Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), Delegación Tlalpan, Instituto para la Seguridad de las Construcciones del DF y Secretaría de Educación Pública (SEP)”, comentaron.

El abogado Gutiérrez Morales comentó que desde mayo de 2009, los vecinos del Colegio Rébsamen se quejaron ante las autoridades correspondientes sobre la construcción de un cuarto nivel, por lo que la Seduvi pidió a la demarcación verificar la obra, al establecer que la construcción no contaba –y nunca lo tuvo--, con el permiso.

Por lo cual, señaló el litigante, la Seduvi ordenó la clausura y demolición del concreto armado en el tercer y cuarto nivel, porque dañaron elementos estructurales que afectaban la estabilidad de la construcción. Además, se ordenó de nuevo que el Colegio fuera clausurado hasta que quedara acreditada la legalidad de la obra.

Incluso, dijo, en 2014 el CSE emitió una constancia de seguridad estructural y el DRO manifestó que se llevaron a cabo pruebas de carga, pero este último manifestó que estas no eran necesarias, ya que la edificación no tenía daños estructurales.

De allí que los dueños del Colegio pagaron la multa y, obvio, las autoridades levantaron los sellos, pero a causa del temblor de septiembre pasado parte de la estructura se desplomó y 19 niños y siete adultos murieron.

Ante este panorama, los litigantes informaron que, por instrucción de sus clientes –padres de los niños fallecidos--, presentaron una demanda colectiva para que sean indemnizadas.

“Queremos que se genere un precedente judicial, que sirva para impulsar políticas públicas y para desincentivar conductas ilícitas y evitar daños a niños y adultos en las prestaciones de servicio público”, enfatizaron.

ShareThis